domingo, 31 de julio de 2011

Nuestro coche

¡Tenemos coche! Pero no porque nos lo hayamos comprado ni porque nos lo haya puesto la empresa, es gracias a GoGet una empresa de coches compartidos. Tampoco lo hemos usado mucho, pero pienso que es una idea bastante interesante, y no se si existirá en España o en otros paises, pero si algun emprendedor nos esta leyendo, quizás esto le interese porque funciona de la siguiente manera:
Existe una flota bastante grande de coches por toda la ciudad, aparcados en sitios estratégicos. Cualquiera se puede hacer socio y elegir ser usuario temporal, frecuente u ocasional, para ello hay q pagar una cuota al mes que dependerá del tipo de usuario, y luego sólo pagas por las horas que lo necesites.
Se puede chequear por internet o por telefono la disponibilidad de cualquiera de estos coches cerca de tu posición actual y reservarlos al momento, ir con la tarjeta de socio y abrir el coche con ella; las llaves estan dentro.
Lo bueno es que por lo general el coche tiene gasolina en el depósito, y esta incluida en el precio, la condición es que lo dejes más o menos presentable para el siguiente cliente y al menos con un cuarto de gasolina. Si gastas más y tienes que llenar el depósito, te lo reembolsan. Se paga por hora y por km, habiendo ofertas de día o de fin de semana y normalmente sale rentable a bastante gente que sólo lo necesita el coche en contadas ocasiones.
¡Ah! Otra condicion es dejar el coche en el mismo sitio donde lo cogiste, para que el siguiente lo pueda encontrar.
Alquilar el coche para vacaciones sigue saliendo mas barato en otras empresas de alquiler. Esto es sólo recomendable para ir cerca de la ciudad o moverse por ella, ademas de para mudanzas ya que tambien se comparten furgonetas.
En el fondo siempre es mas barato el transporte publico, aunque aquí que es bastante caro. Por un poquito mas, se gana en comodidad y da independencia, y a la larga para gente que no se mueve habitualmente en coche, se gasta menos que manteniendo un coche en propiedad. Y ahí, nosotros encajamos perfectamente.

sábado, 16 de julio de 2011

Subida de precios

Últimamente vivir en Sydney se está convirtiendo en un lujo, un lujo por lo que hay que pagar para sobrevivir en la ciudad.
Las viviendas siguen subiendo, el mercado está bastante inflado, para alquileres y para la compra. Me pregunto cuándo explotará la burbuja inmobiliaria aquí en Australia, como no cambien las cosas, en algún momento terminarán comiendo ladrillos, como en España...
Pero no sólo la subida de la vivienda nos afecta, las inundaciones del pasado verano en el noreste de Australia, han afectado a la cosecha y atención a los siguientes precios:
- Platanos: $13/kg
- Tomates: $8/kg
- Pimientos rojos: $14/kg
- Berenjenas: $9/kg
Pero todo depende de la semana, puede variar entre $2 arriba o abajo.
El resto de verduras y frutas, depende de la semana. Parece mentira que en un país tan fértil y con tanto terreno, comer un kilo de entrecot sea más barato que comerse un kilo de platanos o pimientos.
Creo que cuando vaya a España esta vez, no voy a pedir una ración de jamón, voy a pedir un plátano. Y no soy la única que exagera, en la foto, podéis ver que un café de nuestro barrio avisa a los ladrones de que en la tienda no dejan dinero ni platanos...

Pero además de la comida, la electricidad sube. Hay bastante controversia en un impuesto que se ha puesto al consumo del carbón. Aquí la mayoría de la energía sale de la quema de carbón. Hay poca energia renovable, por tanto, el Gobierno quiere incentivar el uso de las energías renovables encareciendo el carbón. La crítica es que apenas han invertido en ofrecer otro tipo de energía y ahora van a cobrar a los usuarios un extra para recaudar dinero y luego invertir. Vamos que no hay mucho de donde elegir, y o apagas la luz o sufres la subida, no todo el mundo podría usar energías alternativas, simplemente porque apenas existen.

Así que si sumamos el coste de estar en casa con el coste de comprar alimentos, viene siendo más económico ir a cenar a ciertos restaurantes, porque los precios aún no los han subido. Donde nosotros vivimos hay tanta variedad de todas las cocinas del mundo, que nos estamos convirtiendo cada vez más en "australianos",¿para qué cocinar y manchar si por unos dolares mas o menos tenemos toda la variedad del mundo?

miércoles, 6 de julio de 2011

San Francisco

Ya han pasado un par de mesecitos desde que estuve en San Francisco, así que ya va siendo hora de contar la historia (más vale tarde que nunca). Cómo ya sabéis, dejé a Virginia a cargo de la casa, mientras que yo me iba con Sumwise a Google I/O. Antes de que empezará la conferencia tuve 3 días libres que aproveche para visitar la ciudad.

Yo esperaba encontrarme una ciudad soleada llena de tías buenas en bikini montando en patines, y resultó que ni sol, ni tías buenas, ni patines, ni ná de ná. Hacía bastante rasca, sobre todo por el viento frío que corría. Quitando eso, me encontré una ciudad bastante bonita con un gran parecido a Sidney, aparentemente más insegura, pero con una forma de vida que parecía muy similar.

Visité los puntos más turísticos de la ciudad:
  • El Golden Gate Bridge (o el puente rojo que aparece en los anuncios de Mapfre).
  • El barrio chino, que la verdad, después de haber visto el de Sidney: visto uno visto todos. En cualquier caso, es digno de visitar de día y pasear por sus calles llenas de gente, con los mercados llenos. Además tienen bastantes tiendas de souvenirs que son un poco más baratas que las del resto de la ciudad.
  • Union Square, que es la zona de compras. El sitio donde no queréis dejar a vuestras novias/mujeres con la tarjeta de crédito :P. Una de las cosas que más me sorprendió, fue la tienda Levi's, donde tenían vaqueros "vintage". Vamos, como si comprarse un vaquero fuera igual que comprarse un vino, tenían los pantalones ordenados por fecha de fabricación, de tal modo que se podían comprar vaqueros de 1960, 1961, etc.
  • Alcatraz, que albergó ilustres delincuentes como Al Capone, y que posiblemente sea la cárcel más famosa después de la del Puerto de Santamaria (de la que se escapó El Lute). La visita es muy recomendable, tal vez lo mejor de San Francisco. Ahora bien, es importante comprar las entradas con antelación, especialmente para la visita nocturna, a la cual no pude ir, precisamente por falta de previsión.
  • Fisherman's wharf, que me pareció un parque temático pero sin atracciones. Es un puerto más un par de calles que están echas en madera, donde abundan las tiendas de souvenirs y los restaurantes. Cerca del muelle se puede encontrar el museo del arcade, el sitio perfecto para revivir la época de los salones recreativos. Aunque posiblemente su atracción principal sean los leones marinos que habitan una zona del puerto. Da envidia verles tumbados a la bartola.
  • Tranvías. San Francisco es como una montaña rusa. Las calles suben y bajan y vuelven a subir y vuelven a bajar... La verdad, es que hay algunas calles que sólo de mirarlas uno se cansa. Cerca del Fisherman's wharf se puede coger el tranvía más popular: Powell-Hyde Cable Car, y así disfrutar de las dichosas cuestecitas. Por cierto, me tocó esperar una hora de cola para poder cogerlo, así que si podéis, evitad hacerlo en fin de semana.
  • Barrio Hippie, que está genial para dar un tranquilo paseo. Está lleno de tiendas hippies, murales pintados en las paredes, restaurantes y bares. Eso sí, hippies no vi ninguno, pero en cualquier caso, este barrio tiene un encanto especial.
Y después de todo el rollo, aquí van unas fotillos para dar envidia XD. Por cierto, si estáis atentos veréis en una de las fotos a un famoso luchador de Pressing Catch.



Pero no fue todo placer... que más hubiera querido yo, también tocó trabajar, y es que esa es la razón por la que ibamos allí. Para el que no se haya leído mi último post, en las conferencias teníamos un stand, que Google nos cedió porque les impresionó nuestro producto XD. El stand no lo podíamos dejar sólo, así que sólo pude ir a un par de sesiones, que la verdad, no estuvieron muy allá... Lo que sí que me gusto es que podíamos hablar directamente con los ingenieros de Google y hacerles preguntas sobre sus herramientas.

Pero lo mejor de todo fueron ¡¡¡los regalos!!! Y la verdad, es que se lo curraron bastante en este punto. De hecho, parece que mucha gente fue sólo por eso, y es que hay que tener en cuenta que la entrada cuesta 500 dólares, mientras que el valor de los regalos ronda los 1000.

Los dos regalos importantes fueron el Samsung Galaxy Tab 10.1 y un Samsung Chromebook. El primero nos lo dieron el primer día, pero el segundo nos lo envían por correo. El problema es que sólo lo envían a seis países, entre los que no se encuentra Australia. ¡¡Menos mal que España sí!! Así que ya tengo una buena excusa para volver a casa, aunque realmente no me hace falta ninguna.